ayudar a la tierra

Ayudar a La Tierra está en tu mano ¿qué puedes hacer por ella?

Cada vez se escucha más que nuestro planeta está en peligro y que, poco a poco, la Humanidad está acabando con ella. Los seres humanos nos hemos convertido en el mayor peligro, pero también está en nuestra mano tratar de frenar esta tendencia y ayudar a que sea un lugar habitable y en las mejores condiciones posibles.

Existen múltiples campañas para hacer ver a la gente que con acciones diminutos ayudan a la Tierra. Para una mayor concienciación ciudadana, se celebra el 22 de abril de cada año el Día de la Tierra. Desde 1970, gracias a un senador estadounidense, Gaylord Nelson, durante este día se promueve la importancia del medio ambiente y la valía que tenemos los humanos en su cuidados.

¿Te asusta escuchar acerca del cambio climático, los animales extinguidos o el agotamiento de las fuentes de energía?

¿Qué puedes hacer tú por ayudar a La Tierra?

Ahorro en el consumo de agua

El agua es un bien escaso, por no decir escasísimo, y los números lo demuestran. Está estipulado que tan solo el 3 % del agua existente en el planeta es agua dulce, aquella que podemos consumir. Pues bien, en un reciente estudio de USGS, el Servicio Geológico de los Estados Unidos, se demostró que en La Tierra sólo el 0,007% del agua es accesible a los humanos.

Este es el motivo principal por el que tenemos que apostar por reducir al máximo nuestro consumo de agua y no malgastarla en absoluto. Pero, ¿cómo podemos hacerlo?

Hemos oído mil veces aquello de cerrar el grifo mientras nos lavamos los dientes, poner el lavavajillas o la lavadora solo cuando estén completos o que es preferible una ducha a un baño.

Además de reducir el consumo con nuestras actividades diarias, podemos hacerlo utilizando instalaciones más favorables. Por ejemplo, es recomendable utilizar grifos en los que se pueda regular el flujo de agua, según la actividad se necesitará más o menos y si se controla, se estará disminuyendo su consumo. También es aconsejable utilizar inodoros en las que el caudal de agua varía según las necesidades.

El agua que llega a nuestros hogares pasa por numerosos procedimientos químicos y físicos para permitir su consumo. Si reducimos la cantidad utilizada en cada casa, estaremos consiguiendo que estos procesos también sean menos necesarios.

Utilizar fuentes de energía renovables

Existen fuentes no renovables como el petróleo, el carbón o gas natural, que tienen los días contados. Se estima que al más utilizado, el petróleo, le quedan unos 50 años de vida. Este es el tiempo aproximado que nos queda para conseguir que los humanos solo usemos energías renovables.

Es cierto que las campañas acerca del cambio climático o el agujero de la capa de ozono han ayudado a que se utilicen mayormente las energías renovables. En España apareció hace unos años el Plan de Fomento de Energías renovables, Plan que busca que el porcentaje de fuentes renovables sea cada vez más alto, marcándose distintos objetivos por año. Ya hay países, un ejemplo de ello es Costa Rica, que han conseguido que el 100% de su energía sea limpia por lo que sabemos que es posible.

No solo hay que apostar por ese cambio en las fuentes sino por reducir su consumo. Es decir, hay que usar al mínimo la electricidad, disminuir el consumismo de objetos plásticos, no abusar de la calefacción y ni del aire acondicionado…Es ahí donde podemos actuar como ciudadanos. Además podremos hacerlo usando instalaciones más ‘limpias, utilizando solo fuentes solares, hidráulicos, eólicas…

Conocer lo que consumimos

Está claro que somos una sociedad consumista y si miramos a nuestro alrededor, muy pocas elementos son 100% naturales. Por la tanto para su fabricación requieren del uso de energía. Evidentemente es imposible dejar de comprar pero sí que podemos adquirir productos menos perjudiciales para el Planeta.

Hoy día dos cosas indispensables son Internet y el teléfono móvil. Pues bien, hasta este punto ha llegado el cambio en el consumo. Antes de firmar un contrato, puedes informarte de cómo trabaja cada empresa. Por ejemplo en Telefónica el 100 % de la energía utilizada es renovable, por lo que puede ser un gran punto a su favor para escogerla como compañía.

En cuanto a la comida, lo ideal es escoger productos ecológicos, los que incorporan de una manera u otra en su nombre el prefijo Bio-. Estos productos son totalmente naturales, es decir, no pasan por procedimientos químicos, no llevan colorantes ni conservantes si no que son libres de todo tipo de contaminantes.

Como se suele decir, si cada uno pusiéramos nuestro granito de arena, todo iría mucho mejor y La Tierra lo agradecería enormemente. Por tanto, anímate a dar un cambio en tu vida para hacer lo que puedas por ella y, si es posible, haz saber a tus conocidos que también pueden hacerlo. Así, poco a poco, como si de una pequeña bola de nieve que va creciendo hasta convertirse en gigante se tratase, podemos convertir a La Tierra en un planeta mucho más confortable.

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